martes, 15 de noviembre de 2011

Presta "fácil": nada fácil, en realidad

Una persona recibe un volante o "flyer" en la calle, anunciándole la facilidad de acceder a un crédito sencillo sin muchos requisitos, aún si está reportado en Data Crédito (Central de Riesgo).  Si la persona mantiene buenas relaciones comerciales con los bancos, y tiene una buena calificación de riesgo, lo más seguro es que desechará el volante en la primera caneca de basura que encuentre (espero que a nadie se le ocurra arrugarlo y botarlo a la calle).


Sin embargo, existe la posibilidad de que el volante llegue a manos de una persona que por cosas de la vida ha quedado mal con sus pagos a entidades financieras, compañías de celulares y otros servicios, precisamente porque la situación económica tuvo una complicación inesperada, y está necesitando una "ayudita" para impulsar su negocio o micro empresa, razón por la cual el ofrecimiento del préstamo "fácil" y sin complicaciones puede resultar atractivo.

Así que la persona se decide y le ragala "una llamadita" al número que aparece en el volante.  Al otro lado de la línea le contesta un señor que representa una "entidad" con un nombre bastante rimbombante que transmite una sensación de seguridad y confianza al necesitado prestatario.  El representante de la compañía le ofrece rangos de préstamos que suenan como música a oídos del necesitado: "le puedo prestar 5 o 10 millones de pesos sin ningún problema" (10 millones de pesos colombianos equivalen a unos $5.200 dólares americanos).  Los únicos requisitos son:
  • Una fotocopia ampliada al 150% de la cédula (ID)
  • Una fotocopia del último recibo de servicios públicos
  • Y para montos mayores, la carta laboral de un "fiador".
Y listo... ¿Ya?  ¿Eso es todo?   Pues en realidad me parece que sí es muy fácil...  Ah... se me escapaba un detallito, "¿Me dijo que necesita 10 millones de pesos?".  -Si señor.  -Haría falta que usted fuera tan amable y me consignara la suma de $964.000 para poder "procesar su solicitud".

¡Ajá!

¿Cómo así que me va a prestar 10 millones sin ningún problema, pero primero tengo que consignarle casi un millón?  Esto me huele mal.  Tal parece que todas las personas hacen la misma objeción, porque el "representante" parece estar preparado para lidiar con todas ellas.

"Lo que pasa es que ese monto corresponde a un 'seguro', y será devuelto al final, cuando usted haya pagado todo el préstamo".  Y prosigue "como aquí en Colombia las entidades financieras son tan complicadas, a nosotros nos presta el servicio una aseguradora de Argentina.  Ellos cubren el préstamo en caso que usted quede mal".  ¿Sí, como no?  Entonces, cómo es que me van a devolver hasta el último peso de este seguro cuando termine de pagar mi préstamo, cómo va a ganar dinero la tal aseguradora, y ¿por qué me habría de prestar el servicion en esas condiciones?.

Nuevamente, el representante está preparado para todo, y asume la actitud ofensiva: "bueno, si no le interesa el préstamo no me haga perder mi tiempo.  Ya le dije que debe tener sus dos fotocopias, hace la consignación y me avisa.  En 3 o 4 horas le estaré visitando con un Contador Público o un Abogado, para que firme los papeles y le entrego el dinero en efectivo".

Si el pobre tipo que está pidiendo el préstamo está demasiado necesitado, hará uná última pregunta: ¿Y por qué tengo que hacer un giro por Western a una persona en otra ciudad a quien ni siquiera conozco?  ¿No tienen un número de cuenta bancaria a la que pueda hacer una consignación?  "Claro que sí.  Consigne a la cuenta tal, del banco tal, a nombre de Fulano de Tal, y me llama, para llevarle 'la platica'".  Ah bueno, así si, ya una cuenta bancaria me da más "seguridad" cavila la víctima.

Lo que en un momento así no se piensa, es que la cuenta recién fue abierta unas semanas atrás, a nombre de una persona bien pobre, que no tiene ni idea de lo que están haciendo con su nombre, a cambio de unos pocos pesos.  Así que el nombre que aparece relacionado con la cuenta, nada tiene que ver con los que están ofreciendo los préstamos.

Así que, finalmente, a pesar de todas las señales de PELIGRO, ALERTA y demás, la "necesidad" puede más, y el prestatario se decide, como se dice por acá "a Santa Rosa o al Charco" y consigue prestado el millón de pesos con un amigo, prometiendo que lo devuelve en 2 o 3 días.  Va al banco, hace la fila... una vocecita interior dice "no lo hagas", "qué tal si se pierde el dinero"...  Pero él no hace caso.  Llega a la ventanilla y consigna el dinero.  Sale todo contento a llamar al "amigo" del préstamo.  Le confirma que ha hecho la consignación y concertan la cita, "para esta misma tarde".

El resto es historia.  El "amigo" del préstamo nunca llega.  No hay mucho que las autoridades puedan hacer. Y tristemente, la historia se ha repetido, como dice el dicho: "esa platica... se perdió".

Ahora la víctima está peor que al principio.  Ha sido golpeada moralmente, se siente frustrado, inútil, degradado, sin haber suplido su necesidad, y encima de todo, debe un millón de pesos para la próxima semana.

Desconfía de "prestamistas" que te pidan un "adelanto" o pagar un seguro, o cualquier otra cosa que te haga pensar que te están robando, porque la mayoría de las veces, en realidad eso es lo que están haciendo.

Tu amigo,

Jhonatan A.

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